Tu legado digital, protegido como en un banco

Memento Vivere es una caja fuerte digital personal: custodia recuerdos, documentos e instrucciones importantes, cifrados de forma que ni siquiera nosotros podamos leerlos, y los entrega a las personas que has elegido solo si y cuando realmente sea necesario.

Google PlayPróximamenteApp StorePróximamente
🔐

Cifrado real, no promesas

Todo lo que subes se cifra en tu dispositivo antes incluso de salir de tu teléfono. Ni siquiera nuestro equipo puede leer tus contenidos: es la misma lógica de «conocimiento cero» que usan los mejores gestores de contraseñas.

🤝

Un fiduciario, no un algoritmo

Elige una persona de confianza (el fiduciario) que, solo en caso de necesidad real, podrá autorizar la entrega de tus contenidos — nunca de forma automática, sin control humano.

⏱️

Un temporizador de seguridad

Un simple «estoy vivo» periódico basta para mantener todo en pausa. Solo una ausencia prolongada activa el procedimiento, y el fiduciario siempre puede detenerlo si se trata de una falsa alarma.

🚫

Sin publicidad

El servicio se sostiene únicamente con las suscripciones Premium, nunca con publicidad ni con la venta de tus datos — tu privacidad no está en venta.

¿Qué hace Memento Vivere?

El mecanismo es sencillo, aunque detrás hay una tecnología seria:

  1. Te registras y creas una o más salas, añadiendo los recuerdos que quieres custodiar — texto, fotos, PDF, vídeos — guardados cifrados en tu caja fuerte virtual.
  2. Configuras un temporizador de seguridad, con la frecuencia que prefieras.
  3. Un clic en «Estoy vivo», desde la app o el sitio web, cuando quieras, reinicia la cuenta atrás por el mismo periodo — normalmente no tienes que hacer nada más.
  4. Cuando se acerca el vencimiento, recibes notificaciones (en la app, por email, etc.) para recordártelo. Si confirmas, todo sigue como siempre.
  5. Si no confirmas dentro del plazo previsto, se avisa a tu fiduciario, que verifica la situación: puede cancelar una falsa alarma, o autorizar la entrega.
  6. Llegado ese momento, cada beneficiario designado recibe por email las instrucciones para acceder de forma segura al contenido de su sala y guardarlo.

¿Qué es una «sala»?

Una sala es la caja fuerte virtual dedicada a un único destinatario que tú eliges: puede contener mensajes, fotos, PDF y vídeos, todos juntos. Cada sala tiene su beneficiario designado, y todo su contenido le será entregado íntegramente, pero solo en el momento adecuado — nunca antes. Puedes tener más de una: una para tu pareja, una para un hijo, una para un amigo cercano o un compañero — en cualquier situación en la que no quieras compartir cierta información de inmediato, sino solo si algún día ya no pudieras hacerlo tú mismo. Cómo acceder a tu ordenador, dónde se encuentran documentos que hoy prefieres mantener reservados, o cualquier cosa que te gustaría que tus seres queridos supieran solo en caso de necesidad real — sin por ello tener que renunciar a tu privacidad mientras todo va bien.

Por qué la app es el camino principal

El sitio web te explica todo lo que necesitas saber, pero es desde la app — en el teléfono o el ordenador — desde donde realmente gestionas tu caja fuerte: creas las salas, subes los recuerdos, eliges al fiduciario y a los beneficiarios, configuras el temporizador de seguridad. El sitio web sigue siendo el punto de referencia para preguntas, términos y precios.

Dos contraseñas, dos roles distintos

En la app encontrarás dos contraseñas distintas, y la diferencia es importante:

  • Contraseña de acceso: sirve solo para entrar en la app, como en cualquier otro servicio. Si la olvidas, puedes restablecerla, pero atención: restablecerla también reinicia la caja fuerte (por el mismo motivo que la contraseña maestra de abajo — ambas están vinculadas), por lo que todos los recuerdos ya subidos se perderían. No es, por tanto, una simple «recuperación», y conviene evitarla si es posible.
  • Contraseña «maestra»: es la que realmente cifra tus contenidos. Nunca se envía ni se guarda en nuestros servidores — solo tú la conoces. Precisamente por eso, si la pierdes, los contenidos cifrados con ella no son recuperables por nadie, ni siquiera por nosotros. Es el precio de una seguridad auténtica: ninguna «puerta trasera», para nadie.
Consejo importante: guarda de inmediato ambas contraseñas en el gestor de contraseñas de tu dispositivo (el que ya viene integrado en Android, iPhone o tu navegador) — dado que perder incluso solo la de acceso obliga a reiniciar todo. Si prefieres una copia física adicional, escríbelas a mano en papel y guárdalas en un lugar seguro — es un hábito sencillo que puede marcar una gran diferencia. Si en cambio prefieres guardar una foto en tu teléfono, protégela con la misma atención que dedicarías a la app de tu banco: cualquiera que vea esa foto podría acceder a tu cuenta y leer su contenido.
Consejo para usuarios más expertos: si tienes un documento PDF especialmente delicado, puedes cifrarlo tú mismo con una contraseña (muchos lectores de PDF lo permiten) antes de subirlo a Memento Vivere. Así obtienes un doble nivel de protección — podrás dejar una pista sobre esa contraseña en el campo dedicado, para que el beneficiario sepa cómo abrirlo al recibir el archivo.

Para todos los detalles sobre el fiduciario, la seguridad y las preguntas frecuentes, visita la página de FAQ y Asistencia.